Te explico como

Pero primero me presento.

 

No te puedo contar cómo reducir la ansiedad nocturna y sus derivados (rumiar pensamientos, bucles mentales o miedo a ir a la cama) sin una introducción como es debido.

 

Sería como en una primera cita presentar a toda tu familia.

 

Hay que ir poco a poco.

 

Mira, este de aquí arriba soy yo, me llamo Daniel, y aunque tenga buena cara (o eso creo), llevaba bastantes horas sin poder dormir. 

 

Ese mismo día se me ocurrió una idea que te voy a contar luego.

 

Pero antes de todo debo decirte toda la verdad. 

 

No soy una persona con la misión de cambiar el mundo ni hacer la sociedad mejor.

 

No soy especial ni pretendo serlo.

 

Lo que sí soy es una persona que ha sufrido mucha ansiedad nocturna. 

 

Ahora me dedico a vender la solución que yo mismo he creado.

 

Esto es lo que hago. 

 

¿Divertido? Bueno, no está mal.

 

¿Satisfactorio? Sí, y además bastante.

Y por qué te estoy contando esto?

Porque tengo dos pequeños, María y Daniel. 

 

Tienen los dos 6 y 8 años, respectivamente.

 

Son como el sol y la luna.

 

El día y la noche. 

 

Podría poner más ejemplos, pero escribiendo esto a altas horas de la madrugada no se me ocurren muchos más.

 

La cabeza da para lo que da.

 

Si os digo la verdad, no recuerdo el día que crecieron, pero sí cuándo se pelearon hace una semana, y María acabó con el diente partido contra un bolardo porque su querido hermano Daniel la había empujado contra él.

 

¿Y qué es un bolardo?

 

Un poste que hay en las calles para que los coches no pasen.

 

Yo me enteré ese mismo día de lo que eran.

 

Los veía todos los días, pero no sabía que tenían ese nombre.

 

Bolardo, un nombre curioso ;)

 

Todo gracias a que mi pequeña había estampado su creciente dentadura de leche contra ese útil y entrañable poste de metal.

 

Aunque siempre hay que ver el lado positivo.

 

El “Ratoncito Pérez” tendrá menos trabajo.

 

(Y no tendrá que soltar la panoja… jejeje).

 

Así que ahí estábamos de vuelta en el coche.

 

María, con un diente menos, Daniel y yo.

 

Y un claro objetivo.

 

¿Cómo le íbamos a explicar esto a su madre?

 

Ya que, como todo el mundo sabe, la bronca será para Daniel…

 

Pero también para un servidor.

 

Se nos ocurrieron excusas bastante locas para no decir que María fue empujada.

 

No las diré por aquí (igual algún día tengo que usar alguna)

 

Pero entre los 3 llegamos a una conclusión.

 

Lo mejor era decir la verdad.

Y casi cometo el mismo error.

Pero no.

 

Me acordé de esta historia mientras escribía.

 

Estaba pensando de qué manera podía convencerte de que el suplemento que había creado para gente con ansiedad nocturna era mejor que el 99% de los demás en el mercado. 

 

Que sí había ayudado a millones de personas.

 

Hablado en miles de conferencias a las que me habían invitado.

 

Hasta incluso que me habían dado un premio.

 

Sí, suena ridículo, pero en algún momento de inspiración lo pensé.

 

Pero para sorpresa de nadie… no es así.

 

Por lo que te contaré la honesta realidad.

 

Como hicimos María, Daniel y yo.

 

Todo empezó el mismo día que me hice la foto más arriba.

 

Me había pasado toda la noche dando vueltas.

 

Ya era algo normal para mí.

 

De un lado a otro.

 

Y entraba en un bucle de pensamientos.

 

Tareas pendientes del trabajo, alguna discusión que tuve con mi mujer, conversaciones que tenía a lo largo del día, etc.

 

Encima, para colmo, me empecé a obsesionar con mis latidos.

 

Sí, como escuchas.

 

Era tal la ansiedad, que me emparanoiaba yo solo escuchando el pum-pum y preocupándome si iban más rápido o más despacio.

 

Así que te puedes imaginar.

 

Sentía una gran desesperación, y lo que más frustraba era pensar que esto iba a ser para toda la vida.

 

Veía a mi cama como una peli de terror.

 

No una mala de esas que te ríes de lo mala que es. 

 

Una estilo Verónica.

 

(Si no la has visto, te la recomiendo)

 

De esas que te cagas vivo.

 

La noche pasó.

 

No conseguí dormir nada.

 

Y me levanté a las 7:00 como todos los días.

 

Desayuné, me tomé un café (uno muy, muy largo y grande) y marché para el trabajo.

 

Tengo un trabajo normal.

 

Soy contable en una pequeña empresa.

 

Posiblemente es uno de los más monótonos del mundo.

 

Y seguramente del universo.

 

Y de la galaxia.

 

Bueno, ya me entendéis (que no se note mucho que lo odio)

 

Normalmente, estas noches que no dormía, o dormía muy poco, estaba hecho polvo durante todo el día. 

 

Se sentía todo más pesado.

 

Hacer cualquier cosa sencilla costaba el triple.

 

Y no quieres que nadie te diga nada.

 

Ni los buenos días.

 

Me decían que parecía que me habían metido un palo por el culo.

 

Me enfadaba bastante que me lo dijeran… aunque sabía que era verdad.

 

Ahora me parece hasta gracioso.

 

De hecho, lo uso de vez en cuando para picar a algún compañero, jejejejeje

 

Bueno, aguantaba esos días a base de litros y litros de café, y así fue ese día.

 

Llegó la hora de comer, y bajé al bar de abajo como de costumbre.

 

Un menú del día por 18 euros, riquísimo.

 

Para estos tiempos no está nada mal.

 

Me acuerdo cuando valía 10 euros.

 

Qué época aquella.

 

Ahora somos más de un plato gigante con un trocito de comida diminuto.

 

Alta cocina lo llaman...

 

Pero bueno, eso es otro tema.

 

Devoré el menú, y después me quedé 10 minutos pensando en la mesa.

 

No podía entender cómo la ansiedad nocturna me estaba condicionando tanto.

 

En ese mismo momento decidí que iba a hacer lo que sea para cambiarlo.

 

Como un superhéroe en las películas.

 

O así me sentía.

Entonces se me ocurrio algo...

Si además de mejorar mis hábitos...

 

Podía elaborar un suplemento para atacar directamente mi ansiedad nocturna.

 

Estaba "matando dos pájaros de un tiro"

 

Así podía usar el suplemento para mí y comercializarlo a la vez.

 

Lo hablé con familiares y amigos.

 

Me dijeron que la idea no era mala, pero vender un solo suplemento, y un mercado como ese, no era realista.

 

Que las empresas eran muy grandes.

 

Tenían mucho más presupuesto.

 

Y fabricaban encima variedad de suplementos.

 

En realidad, tenían razón.

 

Parecía todo tan imposible, que me motivó mucho.

 

Cuando contacté con el laboratorio, si algo tenía claro, quería que la fórmula fuese EFICAZ y COMPLETA (varios ingredientes)

 

Además de algo sencillo de utilizar, no tener que tomar 3 cápsulas cada día.

 

Mucho es que me pongo la alarma cada noche.

 

Para acordarme de tomar tantas.

 

Así encima no tendría que comprar 3949593 suplementos, y concentrarlo todo en 1.

Y esta fue la primera mala noticia

El laboratorio me dijo que lo que le pedía era demasiado soñador.

 

Ya que con el presupuesto que tenía (bajo para este sector) habría que hacer malabares.

 

Tocaba hacer una reunión con ellos para convencerles.

 

Me presenté en sus instalaciones listo para llevar este proyecto a cabo.

 

Al entrar al despacho eran 5 personas.

 

Bastante para mí.

 

Que lo único que hacía era pasarme el día entero enfrente del ordenador revisando cuentas.

 

Estaba un poco cagado, pero lo hice bien.

 

Acabé mi presentación, y me propusieron lo siguiente...

 

La idea les gustaba... pero solo la aceptarían si yo me encargaba de hacer todo el diseño.

 

"CÓMO" fue mi primera reacción.

 

Así, en plan boquiabierto.

 

Logicamente, acepete sin dudarlo (no me quedaba otra jajajaja)

 

Me tiré a la piscina.

 

O más bien a un océano, de espaldas y sin mirar.

 

Al principio, empezar a vender un suplemento que no conoce nadie es difícil.

 

Y más hacer su diseño.

 

(Si te preguntas por qué no encargué el diseño a un diseñador profesional, es porque realmente iba muy apretado con el presupuesto)

 

Decidí llamarle a la marca Vitallys.

 

Y al suplemento RelaxOn.

 

Han pasado varios meses desde que está la marca en activo.

 

Actualmente contamos ya con varios clientes.

 

Les hemos ayudado bastante.

 

Se duermen antes y descansan mejor.

 

Ahora son capaces de disfrutar más del día a día.

 

Desde mejorar su vida social hasta estar más presente con su familia y tener más claridad y energía en el trabajo.

 

Las empresas de sofás nos odian. 

 

Cómo hacemos que las personas descansen mejor y tengan más energía, ya no estan todo el dia tirados ahí.

 

No diré dónde tenemos el laboratorio por si algún vendedor de sofás quiere destruirnos el negocio ;)

Pero bueno...

Si tú también tienes ansiedad nocturna, y esto afecta a tu día a día, te dejo el link del suplemento. 

 

Viene incluido gratis un e-book con 7 bloques con herramientas reales para frenar la ansiedad y el estrés.

 

Son hábitos que pueden marcar un antes y un después cuando los implementes.

 

Respecto a RelaxOn, solo elaboramos 300 unidades, ya que quería probar si tenía un hueco en el mercado.

 

Entre una cosa y otra, ahora quedan menos de la mitad. 

 

Lo bueno es que te llegará rápido; el envío es gratis en 24/48 horas.

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